La nota cuenta 4 datos curiosos de la frontera México Estados Unidos. La foto es de la frontera.

4 datos curiosos sobre la frontera México Estados Unidos

Interesantísimos datos que seguro no sabías sobre la frontera

La frontera México Estados Unidos abarca más de 3.000 kilómetros de territorio común entre los dos países. Sabemos que actualmente es uno de los lugares más complicados y difíciles de atravesar. Sin embargo, hay algunos datos curiosos sobre este extensísimo desierto que mucha gente aún no conoce y que muestran que es mucho más que “un muro”. ¡Entérate cuáles son y sorprende a todos tus familiares!

  • 1- ¿Sabías que los primeros astronautas que viajaron a la Luna se entrenaron en desiertos de la frontera México Estados Unidos?

Cuando empezaron a diseñar la Misión Apolo, los científicos expertos de la NASA se dieron cuenta que era necesario ensayar en un sitio que fuera lo más parecido al suelo lunar. Es por eso que eligieron el desierto de Altar, que se extiende en la frontera México Estados Unidos (desde Sonora hasta Arizona) para realizar sus entrenamientos antes de viajar a la Luna.

La nota cuenta 4 datos curiosos de la frontera México Estados Unidos. La foto muestra a miembros de la NASA que realizaron su entrenamiento en el desierto de la frontera antes de viajar a la luna.

El lugar no sólo tiene uno de los climas más extremos de todo el mundo, sino que su suelo y orografía son muy parecidos a los del satélite de la Tierra. De hecho, varios de los astronautas de la misión Apolo XIV, que alunizaron en la zona lunar de Fra Mauro en el año 1971, realizaron todos sus ejercicios en la actual Reserva de la Biósfera El Pinacate, en Sonora, al noroeste de México. Se trata de un sistema de volcanes ubicado a 50 kilómetros de la frontera, con una gran cantidad de cráteres y formaciones rocosas de más de 40 millones de años de antigüedad.

Además de estos experimentos realizados en El Pinacate, la NASA ha probado su equipo espacial en otras partes de la frontera México Estados Unidos. Uno de ellos fue la resistencia del sistema de paracaídas de Orión, la nave con que pretenden enviar a los primeros humanos a Marte.

  • 2- Los Tohono: una sola nación dividida en dos países

La frontera entre México y Estados Unidos es mucho más que un muro. La Nación Tohono O’odham («gente del desierto») es el segundo pueblo originario más numeroso de los Estados Unidos, después de la Nación Navajo. Su territorio actual ocupa más de 1,2 millones de hectáreas y se ubica entre el sur de Arizona y el norte de Sonora, justo dentro del Desierto de Altar en la frontera México Estados Unidos. Se trata de un pueblo descendiente de los primeros habitantes del continente. Su idioma es una derivación del náhuatl, actualmente hablado por muchos grupos indígenas en México y Centroamérica.

Durante cientos de años los Tohono cruzaron libremente por su territorio, incluso en la mayor parte del siglo pasado cuando aún las fronteras unían más que dividir. Desgraciadamente, a partir de la década del 90, cuando se endurecieron las leyes migratorias estadounidenses y se construyeron los primeros muros en la frontera México Estados Unidos, la situación de los Tohono empezó a cambiar. 

Actualmente, les resulta mucho más difícil habitar su territorio de la manera libre en que lo han hecho siempre. Deben portar pasaportes y documentos de identidad, algo que antes nunca habían necesitado ya que se encuentran dentro de su propio territorio. La mayor parte de los grupos de esta Nación ha quedado en territorio estadunidense pero 9 permanecen en México, separados forzosamente por el muro que divide ambos países. 

La cerca que marca la frontera México Estados Unidos es una barrera artificial que les impide circular por sus tierras, limita su capacidad de recolectar alimentos y materiales y perjudica las visitas a familiares y sitios sagrados tradicionales. El principal centro religioso de los Tohono es el Pico Baboquívari, al este de Tucson en Arizona. Se puede ver desde México y constituye una de las señales más importantes para los migrantes que cruzan la frontera.

La nota cuenta 4 datos curiosos de la frontera México Estados Unidos. La foto es del pico Baboquívari, el centro religioso del pueblo Tohono que habita en el territorio fronterizo.
  • 3. La puerta que se abre una vez al año

El Parque de la Amistad se encuentra en las Playas de Tijuana, justo frente a la cerca de 4 metros de alto que indica la frontera México Estados Unidos. Todos los fines de semana decenas de familias se reúnen a un lado y al otro de la frontera para comer y festejar cumpleaños juntos o simplemente conversar un rato a través de la valla.

Pero una vez al año ocurre algo especial. La puerta del muro se abre y, por unos minutos, las familias pueden finalmente concretar ese abrazo tan esperado. Son momentos de muchísima emoción ya que a veces las personas llevan años o décadas sin poder tocarse y abrazarse. Se trata solo algunos segundos pero hacen posible que abuelos conozcan a sus nietos o que los niños conversen por primera vez en mucho tiempo con su madre o padre deportados. 

Desgraciadamente la puerta de la esperanza contrasta con otra ubicada a tan solo unos kilómetros de distancia, justo en el puerto de deportación El Chaparral. Por esta, salen anualmente miles de mexicanos deportados. Y como te podrás imaginar, a diferencia de la primera que está cerrada casi permanentemente, la puerta de El Chaparral se abre todos los días sin falta. 

La nota cuenta 4 datos curiosos de la frontera México Estados Unidos. La foto es ilustrativa de la frontera.
  • 4. El partido «más subversivo» se juega en la frontera México Estados Unidos

El juego “más subversivo” de la frontera en realidad se llama “wallyball” y se practica cada abril desde el año 1979 entre Naco, Arizona, y Naco, Sonora. Se trata de un partido de vóley que se juega utilizando la cerca que divide a los dos pueblos. La valla es, de hecho, la red a través de la que se arroja el balón a un lado y al otro. 

Este encuentro, al que algunos llaman “el juego más subversivo de la frontera”, es parte de un festejo tradicional que busca recordar y visibilizar el carácter binacional y bicultural de la región. “La frontera no nos separa” dicen los participantes del encuentro, organizado por asociaciones civiles y la alcaldía de Naco, Arizona. 

El día del juego todo es fiesta. Además de los partidos de vóley,  los participantes escuchan música, comparten la comida e intercambian regalos. Y todo sucede bajo la desconfiada mirada de los agentes de la Patrulla Fronteriza.

Compartir

Más noticias de inmigración